miércoles, 16 de mayo de 2018

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Caja para baño químico portátil


Hoy no vamos hablar sobre ningún viaje pero en cierta forma el tema está relacionado. Hace un tiempo decidimos comprar un baño químico portátil para llevar en nuestras salidas con la furgoneta. Después de nuestro primer viaje con el baño nos dimos cuenta que necesitábamos algo para guardar el baño, tanto por seguridad como por estética, no nos gustó mucho ver el baño cada vez que abríamos la furgoneta.



Después de mirar y mirar en internet las diferentes opciones ya teníamos claro lo que queríamos. Nosotros no tenemos la furgoneta camperizada, lo único que tenemos es la cama.



Vimos una caja de madera en la que se metía el baño y que además en la parte superior llevaba un cojín por lo que también sirve como silla. El precio de la caja para nuestro tipo de baño era de 200 euros. Dejamos en enlace por si alguien quiere verla: https://www.amazon.es/Ba%C3%B1os-taburete-365-Incluye-acolchado-inodoro/dp/B077TMZHRY/ref=sr_1_6?ie=UTF8&qid=1526506504&sr=8-6&keywords=ba%C3%B1os+taburete



No nos apetecía invertir tanto dinero en ese accesorio así que decidimos intentar hacer uno nosotros, bueno entre mi padre y mi abuelo, nosotros aportamos la idea y la dirección de los trabajos.



Lo primero que hicimos fue comprar la madera, en este caso no nos complicamos, como era un experimento elegimos una tabla de 1200x600x10 mm que tenía un precio de 6,25 euros, una de las más básicas que había en Leroy Merlin.





Para cortar las partes que formarían la caja cogimos como referencia la caja de cartón en la que venía el baño. En este punto hay que decidir que partes van a ir apoyadas en otras y tener en cuenta los 10 mm de grosor que mide la tabla.



Para nuestra caja, que por cierto es para el baño Porta Potti Qube 365 de la marca Thetford, cortamos las siguientes partes:



Base:  a esta parte le dimos 10 mm más a cada lado porque en ella van a ir apoyadas el resto de las tablas.  La medida es de 45,5x41,5 cm.

 

Paredes laterales: una pared para cada lado que van apoyadas sobre la base de 43,5x36 cm cada una.

Pared trasera: una pared para la parte trasera que va apoyada en la base de 39x36 cm.

 

Frontal: una pared para la parte delantera que va apoyada en la base de 41,5x35,5 cm.
 

Tapa: para la tapa hemos usado una tabla de 41,5x45,5 cm y cuatro tablillas, dos de 41,5x6 cm y otras dos de 42,5x6 cm.

 

Una vez cortadas todas las partes lo que tocaba era unirlas. Empezamos con la parte de abajo pegando las paredes laterales y la trasera con pegamento para madera a la base. Después la puerta delantera queríamos que se abriera para poder sacar el baño cómodamente así que la unimos a una pared lateral con dos bisagras y en el otro lado un cierre.





Si os fijáis la pared frontal mide medio centímetro menos que el resto de altura y la razón es que como la vamos a abrir y cerrar había que dejarle un poco de holgura para que no rozara. También para que fuera más cómodo abrirla, en la tapa, la tablilla que va en el frontal la hemos pegado un centímetro más adentro del borde para poder levantar la tapa fácilmente.



Antes de colocar la puerta le hicimos un hueco para poder sacar la palanca del baño y no tener que sacar el baño de la caja cada vez que lo usemos. Lo que hicimos fue medir a que altura estaba la palanca y hacer el agujero también pensando el que quedase a la vista el indicador de nivel del agua.



Para la parte de arriba, la tapa, seguimos el mismo procedimiento. Primero pegamos las tablillas a la tabla superior y después la unimos a la parte de abajo con dos bisagras para poder abrirla.



Antes de juntar las dos partes con las bisagras pintamos todo con dos capas de esmalte satinado.



Y bueno, aunque estamos seguros que habrá alguna cosa que no hayamos hecho bien y que con el uso veremos aspectos en los que podríamos haber hecho de otra forma o mejorado, estamos contentos con el resultado.



Después de hacer las fotos hemos decidido añadir tres cosas a la caja. Por un lado vamos a poner  un compás a cada lado para que al levantar la tapa se quede fija haciendo un ángulo de 90 grados,  por otro para sujetar la caja en el coche vamos a probar a ponerle velcro en la parte inferior para que se pegue a la moqueta que ponemos cuando vamos de viaje con la furgoneta y por último vamos a ponerle a los lados tiradores para poder transportarla de forma más cómoda aunque también se puede hacer unos agujeros para meter la mano. La otra opción que teníamos para sujetar la caja mientras estábamos en marcha con la furgoneta era atarla al asiento.





Estos son los precios del material utilizados:
 
Tabla de madera   6,25 €
Bisagras                5,50 €
Cierre                    2,75 €
Compás                 4,80 €
Tirador                  7,70 €
Velcro                    3,00 €
Pintura                 12,00 €
            Total                    42,00 €









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jueves, 9 de noviembre de 2017

Published jueves, noviembre 09, 2017 by with 0 comment

Cuba Día 4 - Viñales y Cayo Jutías



Por la mañana mientras desayunábamos el dueño de la casa nos buscó un guía para dar un paseo por la zona. Normalmente los recorridos se hacen a caballo o en bicicleta pero a mí no me gusta montar a caballo y Fermín los días antes de viajar a Cuba estuvo con lumbago así que nosotros decidimos hacerlo caminando.

Para entrar y caminar por el Parque Nacional de Viñales es necesario ir acompañado de un guía, estos, además de a través de los anfitriones de las casas podemos conseguirlos en el centro de visitantes que se encuentra a la entrada del pueblo. Si queremos contratar el servicio desde este centro conviene hacerlo con antelación ya que hay mucho turista en esta zona.

Nos acercamos hasta donde habíamos quedado con el guía y comenzamos la ruta. Nada más empezar pasamos por la zona donde él vivía y aprovechó para presentarnos a su familia y estuvimos viendo los animales que tenían.




Después de llevar un rato andando y hablando, no paramos de hablar ni un segundo, nos dijo que ese día estaba muy contento de ir con nosotros, que normalmente nunca puede hablar tanto porque siempre le toca gente que habla inglés. Durante el recorrido pasamos por la Cueva del Silencio, por plantaciones de tabaco donde nos explicaron todo el proceso de elaboración de puros, también estuvimos en una plantación de café en la que nos explicaron y demostraron todo el proceso y, mientras disfrutábamos de las vistas, él nos iba contando como era y había sido su vida, nos hablaba sobre el ganado de la zona y nos explicaba para que se usaban ciertas plantas que nos encontrábamos por el camino.






















Así que, además de disfrutar de una de las zonas más bonitas de Cuba, conocimos mucho de cómo es la vida en la zona. Fue un auténtico placer hacer la ruta con él, nos daba mucha pena acabar, hubiéramos continuado andando y andando, pero por la tarde queríamos ir a Cayo Jutías y no se nos podía hacer muy tarde.

No sabíamos si encontraríamos alguna gasolinera por el camino así que antes de salir de Viñales llenamos el depósito. La gasolina está más barata en Cuba que aquí aunque no hay mucha diferencia. Creo que lo hemos comentado en algún momento pero es mejor no arriesgar con el combustible, aunque no tuvimos problemas para encontrar gasolineras, si te puedes llevar sorpresa si no tienen combustible y por lo que vimos es algo que pasa habitualmente.

Nada más salir de Viñales nos encontramos con el desvío que lleva al Mural de la Prehistoria. No es necesario entrar y pagar la entrada, desde fuera se ve perfectamente.


El Mural de la Prehistoria se encuentra en el Valle de Dos Hermanas, pintado a pincel sobre una gran piedra representa la evolución de las especies de los hombres y de los animales en sus distintas etapas en la Sierra de Órganos.

A la una del mediodía salimos del Mural de la Prehistoria hacia Cayo Jutias. Nuestro guía  nos había dado las indicaciones para coger el camino que estaba en mejores condiciones. Después de hora y media por una carretera  llena de agujeros, llegamos a Cayo Jutias.

Aquí dejamos el enlace al vídeo donde se puede ver el recorrido por carretera. Hay otra opción que es pasar por Minas de Matahambre, nosotros por recomendación del guía nos desviamos antes de llegar a este pueblo ya que nos comentó que la carretera estaba peor.

Cayo Jutias es una isla coralina de unos 4 km2 situada al noroeste del país que pertenece al Archipiélago de los Colorados. La isla está bañada por el mar Caribe y administrativamente pertenece al municipio de Minas de Matahambre.

Por el puente que conecta esta isla con la isla principal se accede directamente a la Playa de Cayo Jutias. Antes de llegar a la playa tenemos el Faro. Donde acaba la carretera hay un parking vigilado por el que hay que pagar 1 CUC. Si aparcamos el coche antes nos evitaremos pagar pero si como nosotros, en el coche lleváis todas vuestras cosas, pagando tendréis el coche vigilado.




¡¡Y por fin pisamos la arena!! Blanca, fina, suave,… un flechazo a primera vista. El agua transparente en la orilla y turquesa donde se juntaba con el cielo y a una temperatura perfecta. 



Aunque llegamos con hambre lo primero que hicimos fue darnos un baño tranquilamente. La playa no tiene ninguna edificación salvo un par de chiringuitos para comer y un centro de actividades náuticas. No había mucha gente en la playa.

Después del baño nos acercamos al chiringuito a comer algo y nosotros nos decidimos por el pequeño donde ponen sándwiches y cosas así. De precio estaba muy bien. 


Después de comer decidimos dar un paseo por la isla. Nos pusimos a andar por la playa hasta llegar a la zona de manglar. Estábamos solos y a veces teníamos que andar por el agua para poder continuar o meternos hacia dentro. Tras un rato andando llegamos a un punto en el que no vimos ninguna opción para continuar así que nos dimos la vuelta y de regreso fuimos parando en las pequeñas y solitarias playas que había entre los manglares.







Después de unos baños y de recorrer la isla en ambos sentidos con mucha pena salimos de allí para volver a Viñales. Como el día anterior, llegamos de noche y con algo de lluvia.  Entre la ida y la vuelta hicimos 120 kilómetros.






Para llegar a Cayo Jutias hay varias opciones. Por un lado podemos ir en coche propio. Lo bueno de ir con tu coche es que tienes más libertad y puedes parar, desviarte o cambiar de planes en cualquier momento. Lo malo, que la carretera no es muy buena y no hay muchas indicaciones así que no es muy difícil perderse. Nosotros que tenemos tendencia a despistarnos no nos perdimos en ningún momento.

Por otro lado, en cualquier localidad, se puede contratar un taxi, siempre pactando el precio antes de montarse en el coche, y que el taxista se encargue de llevarte y luego recogerte a la hora pactada para la vuelta. También podemos  hablar con particulares que nos acercaran hasta la playa.

Y por último, en autobús. Desde Viñales salen algunos autobuses para turistas. También hay excursiones de un día desde La Habana para visitar esta zona. Vamos, que no hay excusa para no acercarnos a darnos un baño en este paraíso.

Ioana y Fermín.
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