Desayunamos pronto en la casa y a las ocho y media salimos de allí. Paramos en el mirador que hay antes de llegar al pueblo para hacer una foto a los mogotes y observarlos por última vez (espero que la de ese viaje porque necesitamos volver a Cuba).
Volvimos
al coche y nos dirigimos a la autopista. La carretera entre la autopista y
Viñales está en buen estado y el recorrido es muy bonito, lleno de curvas,
vegetación y unas vistas impresionantes.
Sobre
las 12,30 vimos una gasolinera y como ese día teníamos un largo camino y no
sabíamos muy bien donde estaría la próxima gasolinera, paramos a llenar el
depósito. Nada más llegar había dos coches en fila esperando y al preguntar qué
pasaba nos comentaron que estaban llenando los depósitos de la gasolinera y que
tendríamos que esperar media hora.
Pues
aprovechamos para comer algo en la misma gasolinera y pasados los 30 minutos
todavía no se podía repostar.
Salimos
de la gasolinera a las 13,40, una hora y quince minutos después de parar. Por
eso decimos que en Cuba hay que cambiar el ritmo y adaptarse a ellos, si no
estarías todo el día cabreado.
Durante
el recorrido nos llovió bastante pero cuando estábamos cerca de La Habana nos
cayó una tormenta impresionante. Las carreteras se llenaron de agua y en algún
momento pasamos miedo porque caía tanta agua que no podíamos ver por donde
conducíamos. Además cuando pasaban camiones pegados a nosotros nos echaban todo
el agua encima.
Después
de pasar La Habana cogimos la autopista nacional y continuamos el camino con
ratos de lluvia y ratos de sol. Nuestro destino de ese día era algún sitio en
Bahía de Cochinos, por ejemplo en Playa Larga, pero dependía de la suerte.
Dejamos
la autopista en el municipio de Australia y nos dirigimos hacía Boca de Guamá y
por fin llegamos a Playa Larga. Todavía seguíamos con alguna tormenta así que
algo mojados conseguimos una casa para dormir esa noche en Caletón. Y claro, no
todo iba ser mala suerte ese día, menudo sitio que conseguimos, ¡¡nos
hubiéramos quedado toda la vida allí!!
La
casa estaba en la playa, en una playa preciosa así que nos instalamos y como
había salido el sol aprovechamos para darnos un baño y hacer snorkel antes de
cenar. Cenamos en la misma casa, muy bien por cierto, y antes de dormir nos
acercamos al centro para conectarnos a internet y sacar dinero. Había mucho
ambiente por la zona.
En
Caletón disponen de Cadeca, dos cajeros automáticos, uno de máximo 200 y otro
de máximo 400 y conexión a Etecsa.
Es
una zona preciosa y nosotros recomendamos buscar bien el alojamiento porque hay
muchas casas en el interior pero si hay suerte se puede encontrar una casa en
primera línea de playa por el mismo precio. Si vais con alguna guía lo mejor es
además llevar otra lista de alojamientos buscando en internet antes de viajar
porque normalmente los alojamientos que vienen recomendados en las guías de
viaje están siempre completos.
Nosotros
nos alojamos en este y lo recomendamos 100%, por estar en la playa, porque la
habitación tiene baño incluido, porque su dueña es amable y cocina
estupendamente y porque tiene un porche con vistas a la playa espectacular.
Ioana y Fermín











