Día de los enamorados y que mejor manera de celebrarlo que pasando el día en el Hotel Sevilla de La Habana… Nunca hemos celebrado este día y menos mal porque hubiera sido un completo desastre.
Antes
de viajar a Cuba habíamos leído algún blog y ya sabíamos lo que nos iba suceder con el alquiler del coche así que creo
que como ya estábamos mentalizados no lo llevamos muy mal.
La
oficina de CubaCar situada en las galerías del Hotel Sevilla donde habíamos
acordado recoger el coche abre a las nueve de la mañana (ya hemos comentado
que en Cuba no son de madrugar). Fuimos antes para desayunar algo en el hotel
ya que el resto de cafeterías abrían a partir de las nueve y aunque el coche lo
recogíamos a las diez ya teníamos el miedo metido en el cuerpo.
A
las nueve menos cuarto estábamos frente a la puerta nosotros y otra pareja. De
repente llegó un chico que se nos puso delante sin decir nada. Cuando llegaron
los de la oficina el chico fue a entrar así que con mucho miedo (llevaba cara de
pocos amigos) le tuvimos que decir que nosotros también estábamos esperando.
El
señor de la oficina, Fidel, nos dijo que estaban preparando nuestro coche y que
en cuanto estuviese listo nos lo daba. Él calculó que estaría listo sobre las
diez o diez y media de la mañana.
Al
salir de la oficina vimos que el número de gente esperando iba en aumento…
Mientras
tanto decidimos ir a buscar nuestras maletas, la casa donde nos alojábamos estaba
muy cerca, cruzando el Paseo de Martí, así que fuimos andando. Recogimos todo y
nos despedimos de Joaquín y su mujer, llegamos a la oficina y dejamos las
maletas allí y salimos a la galería del hotel a esperar.
Allí
nos juntamos con el resto de personas que estaban esperando, tres parejas y dos
chicos. A los dos chicos les dieron enseguida el coche ya que estos habían
alquilado un coche de gama superior. Las tres parejas teníamos alquilado un
coche económico y aquí es donde tienen el problema. Los coches pertenecen al
estado, ellos son los intermediarios, así que aunque en las oficinas de
alquiler te aseguren los coches, una vez que llegas a la oficina puede que tu
coche no este.
A
las diez y media me acerqué a la oficina para preguntar por nuestro coche.
Fidel me dijo que seguían preparándolo y que no tardaría mucho. Pues nada, de
vuelta a las escaleras a esperar. Mientras estuvimos hablando con una de las
parejas sobre la situación. Ellos nos contaron que el chico que se nos quería
colar tenía que haber recogido el coche el día anterior, pero que después de
estar todo el día esperando a su coche no se lo dieron. En ese momento
entendimos la mala leche que llevaba y si lo hubiésemos sabido le hubiéramos dejado
pasar primero.
El
chico había conseguido alquilar otro coche con otra empresa y venía a cancelar
el contrato que tenía con esta. Aunque nosotros ya estábamos concienciados de
que íbamos a perder todo el día allí nos empezó a preocupar quedarnos ese día
sin coche y tener que buscar una casa para dormir, así que decidí volver a
hablar con Fidel.
Eran
ya las once y media de la mañana y me metí en la oficina para preguntar dónde
estaba nuestro coche. En ese momento Fidel me explicó que lo estaban buscando,
que no tenían coches y que estaba tratando de conseguir tres coches por todos
los medios. Bueno, yo no quería ponerme a malas ya que no haría sino empeorar
la situación y, con buena cara, le comenté que por favor me dijera si íbamos a
disponer de coche antes de las tres del mediodía. Nosotros ese día queríamos
viajar hasta Viñales y el trayecto era bastante largo. No queríamos que el
primer día con el coche se nos hiciera de noche en la carretera ya que no
conocíamos el estado de las carreteras. Él me dijo que ese día nos iba a dar un
coche pero que no sabía la hora.
Una de las opciones era dormir en el Hotel Sevilla pero el precio de la habitación se nos iba de presupuesto.
Una de las opciones era dormir en el Hotel Sevilla pero el precio de la habitación se nos iba de presupuesto.
Y
en estas situaciones es cuando conoces y aprendes la situación de Cuba.
Estábamos en el hotel, sin un sitio donde dormir esa noche y sin un coche, el
cual, habíamos reservado desde España y nos habían garantizado la
disponibilidad, lo teníamos pagado (es muy caro el alquiler) y no podíamos
reclamar en ningún sitio. Y nadie se hacía responsable de esa situación.
No
nos quedaba más remedio que seguir esperando…
Hacia
las tres de la tarde se acercó Fidel y nos dijo a las tres parejas que ya nos
habían encontrado coche. Yo todavía no me lo creía. Entre que hicimos el
papeleo y trajeron el coche salimos de La Habana a las cuatro de la tarde.
El
coche no era el que pensábamos. Nos habían adjudicado un Geely pero nos
trajeron un Kia Picanto automático. Era tan pequeño que solo nos entraba una
maleta en el maletero así que tuvimos que llevar la otra maleta y las mochilas
en los asientos traseros. Cuando terminemos de contar nuestros días de viaje por
Cuba escribiremos sobre como organizamos el viaje y reservamos coche y
alojamientos y algunas cosas que nos parecen interesantes y que nos hubiera
gustado saber antes de llegar a Cuba.
Nos
costó un poco salir pero una vez que cogimos la autopista no paramos hasta
llegar a Viñales sobre las siete de la tarde, vimos el anochecer entrando en el
pueblo. En total hay unos 200 kilometros y nos costó recorrerlos tres horas.
Aquí dejamos un enlace al vídeo del recorrido donde se puede ver el estado de
las carreteras:
https://youtu.be/6QDlhTPuNME
https://youtu.be/6QDlhTPuNME
La
autopista no está muy mal, siempre hay que ir pendiente porque hay zonas con agujeros
pero también hay que tener cuidado con los animales, las personas, los carros
de caballos, y con el resto de vehículos que cruzan por cualquier sitio.
Cuando
llevábamos recorrido la mitad del camino… ¡parada de la policía! Al otro lado
de la autopista había un puesto con un policía el cual se la cruzó para
pararnos y preguntarnos si llevábamos tabaco…además de pedirnos pasaportes y varias preguntas que no le interesaban tanto como la del tabaco.
Ese
día (igual que el resto de días hasta el final del viaje) no teníamos nada
reservado para dormir así que nada más llegar nos pusimos a buscar. Estaba todo
completo pero al final nos buscaron casa, El Veguero. Estaba antes de entrar al
pueblo y el dueño de la casa vino a buscarnos al pueblo ya que era de noche y
nos iba costar encontrar el camino. El precio de la habitación con baño privado
fue de 30 CUC la noche. La habitación era muy grande, tenía dos camas de
matrimonio y el baño estaba bastante bien. Fuera tenían un porche donde
cenábamos y desayunábamos junto con gatos, gallinas, patos,… En esta casa no
tuvimos mucho contacto con los dueños ya que la habitación estaba separada del
resto de la casa.
Esa
noche nos pusieron la cena, luego unos mojitos y después de hablar un poco con
ellos nos fuimos a dormir.
El precio de la cena fue de 10 CUC por persona, los mojitos o cuba libres costaban 3 CUC y, las cervezas y los refrescos 2 CUC.
El precio de la cena fue de 10 CUC por persona, los mojitos o cuba libres costaban 3 CUC y, las cervezas y los refrescos 2 CUC.
Aunque no tardamos mucho en encontrar habitación esa noche, Viñales es un lugar muy visitado y creemos que en determinadas épocas es conveniente reservarlo con antelación. Nosotros no tuvimos muchas opciones para elegir. Además en estas zonas más turísticas los precios también son más elevados y podemos encontrar mayor variedad de restaurantes y bares.
Ioana
y Fermin.


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