jueves, 25 de octubre de 2018

Published jueves, octubre 25, 2018 by with 0 comment

Cuba Día 15 - De Guanabo a La Habana


 

Último día completo en Cuba. Cuando nos marchábamos la anfitriona nos pidió que nos tomáramos un café con ella. Después de un buen rato hablando con ella nos acercamos hasta el centro para desayunar algo ya que en la casa no daban.

Vimos una cafetería pero no tenían nada para comer así que primero entramos a una pastelería donde nos cargamos de pastelitos por los que pagamos 0,85 CUP. Ese día teníamos que dejar el coche pero como al recogerlo tardaron tanto en dárnoslo nos dijeron que no tuviésemos prisa por entregarlo y que lo podíamos tener más horas y claro ahí entendimos todo. Lo que nos pasó a nosotros le iba a pasar a otros porque si nosotros teníamos que dejar el coche a las diez de la mañana pero nos permitían dejarlo a la tarde, las personas que tenían que recogerlo a las diez de la mañana iban a tener que esperar hasta que nosotros lo dejáramos. 


Como contábamos con que el último día en La Habana tendríamos el coche dejamos los lugares más alejados para este día y así poder desplazarnos con el coche.

Por el camino paramos en Playa Brisas del Mar pero estaba tan sucia que nos subimos enseguida al coche para seguir.

Llegamos a La Habana y nuestra primera parada fue el Castillo de los Tres Santos Reyes Magos del Morro, construido entre 1.589 y 1.630 para proteger la entrada al puerto de piratas e invasores. El horario de visita es de 8,00 a 20,30 horas y tiene un precio de 6 CUC. Solo por disfrutar las vistas de la ciudad merece la pena acercarse hasta él.










Seguimos hacia la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña hasta llegar a la Estatua de Cristo.


Todavía con el coche nos acercamos hasta la Necrópolis Cristóbal Colón. Este es uno de los cementerios más grandes de América con 56 hectáreas y destaca por sus elaboradas estatuas de mármol. Dentro destacan el monumento a los bomberos, la Capilla Central, la tumba de Amelia Goyri, la tumba de Eduardo Chibás, de Carlos Finlay,… El horario de apertura es de 8,00 a 17,00 horas y en la entrada venden una guía con un plano por 5 CUC. A nosotros nos lo dejaron gratis y a la salida se lo devolvimos.






Como ya teníamos hambre comimos unos sándwiches en el bar que está frente al cementerio donde se nos unió un chico con el que estuvimos charlando un buen rato.

Como tampoco queríamos fastidiar mucho a los que estarían esperando nuestro coche decidimos ir a descargar las maletas y dejar el coche. La casa en la que habíamos estado al llegar a La Habana estaba ocupada pero su propietario, Joaquín, nos reservó para ese día en casa de su hermana que estaba junto a la suya. La casa era un bajo y estaba genial, con aire acondicionado y baño propio.

Dejamos las maletas y fuimos a dejar el coche. Estábamos muy cerca así que no tardamos mucho en despedirnos del coche.

Por la tarde nos dedicamos a visitar los lugares que teníamos pendientes, pasamos por el Capitolio para ir hasta el Barrio Chino. Chinos no había… la mayoría abandonaron la capital cuando Fidel Castro dijo la palabra socialismo. Pasamos por la Real Fábrica de Tabacos Partagás, y volvimos a la calle Obispo para tomar algo en la Cafetería San José.











Para cenar nos gustó un pequeño restaurante que tenía una preciosa terraza en la calle Avenida de las Misiones. Se llamaba Castillo de Farnés, y cenamos muy, muy bien. El precio era algo más elevado pero como era nuestra última noche en La Habana decidimos celebrarlo.



Ya solo nos quedaba irnos a dormir y al día siguiente volver a casa.

Ioana y Fermin.

0 comentarios:

Publicar un comentario